LA ANTÁRTIDA ALMACENA Y PUEDE SER FUENTE DE CONTAMINANTES ORGÁNICOS PERSISTENTES, ALTAMENTE TÓXICOS, POR LA INFLUENCIA DEL CAMBIO CLIMÁTICO

Posted on 28/11/2014 por

0



Noticias desde la Antártida con Plataforma UCM, de la Universidad Complutense de Madrid e Indagando TV. Buque BIO Hespérides, 27 de Noviembre Proceden del desarrollo de la industria química. Están presentes en nuestra vida cotidiana, como los retardantes de llama de aparatos electrónicos que utilizamos todos los días (en la televisión, en el ordenador o el móvil) en pinturas o aislantes térmicos.  Los más conocidos o tradicionales han sido las dioxinas, los PCBs, y los pesticidas entre los que siempre ha destacado el DDT. Los Contaminantes Orgánicos Persistentes (POPs de sus siglas en inglés) más recientes están presentes en el goretex de la ropa deportiva o en el teflón de las sartenes entre otros muchos productos de consumo, agrícolas o industriales. Son altamente tóxicos y también pueden actuar como disruptores del sistema endocrino, mimetizando la acción de determinadas hormonas o anulándolas. Se acumulan en el medio ambiente y especialmente en las grasas de seres vivos, animales y personas. De ahí el enorme impacto que provocan. A pesar de la enorme distancia que existe entre las zonas de producción y utilización de los contaminantes orgánicos persistentes y la Antártida, en esta zona remota los POPs están presentes en el agua, la nieve y la atmósfera, acumulándose en la cadena trófica. En definitiva están influyendo en la vida de plantas y animales.  Tienen capacidad de desplazarse a largas distancias. Llegan principalmente por el aire o corrientes oceánicas. Pueden transportarse, permanecer en otras zonas y al cabo de un tiempo, seguir desplazándose hasta llegar a la Antártida. Aquí se depositan y el frío aumenta su permanencia en el medio. El problema se agrava con el cambio climático. A pesar de que desde décadas hay pesticidas, y otros POPs, que se han dejado de utilizar por el daño demostrado que ocasionaban tanto al medio ambiente como a la salud humana, la subida de temperatura podría estar provocando que contaminantes orgánicos persistentes, acumulados durante mucho tiempo en la nieve y hielo, vuelvan a circular, y,  desde la Antártida,  se distribuyan a otros continentes. En otras palabras, el cambio climático puede provocar que aumente la presencia de contaminantes orgánicos persistentes prohibidos en zonas donde hace años que ni se producen ni utilizan, y quién lo diría, una de estas fuentes de distribución es la propia Antártida. Estudios previos realizados en animales han demostrado el enorme impacto de estos compuestos en salud; son capaces de provocar el cambio de sexo en peces (estudio realizado en UK tras un vertido) o disminuir la población de halcones peregrinos por la reducción del grosor de la cáscara de huevo que los hacen inviables. Científicos españoles miembros de la expedición antártica 2014/2015 lideran esta área de investigación. En la Antártida recogerán muestras de agua, aire, nieve, suelos y plancton para analizar la presencia de estos compuestos y se abordará el estudio del efecto del deshielo sobre el ciclo de los POPs. La Campaña Antártica está coordinada por el Comité Polar Español y financiada por el Ministerio de Economía y Competitivid Jordi Dachs. Director del proyecto Instituto de diagnóstico ambiental y estudios del agua (IDAEA) CSIC Paulo casal Instituto de diagnóstico ambiental y estudios del agua (IDAEA) CSIC Begoña Jiménez Instituto de Química Orgánica General (IQOG) CSIC

Anuncios