La RAI rinde homenaje al defensor de los montes públicos Agustín Pascual

Posted on 19/04/2012 por

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·        A partir de sus actuaciones se logró que un 25 por 100 de los montes de
titularidad pública no se vendiera a particulares como pretendía el Ministerio de
Hacienda de la época
·        Cofundador de la Escuela de Montes de Villaviciosa de Odón y creador del
Cuerpo de Ingenieros de Montes, del que fue Inspector General, ayudó a frenar la
regresión de los bosques ibéricos, muy mermados a finales del siglo XIX y en grave
riesgo de haber pasado a manos de particulares
·   Sus seguidores articularon un movimiento en defensa de los bosques, oponiéndose
a la enajenación de 12.500.000 hectáreas de montes públicos que aún quedaban tras
las sucesivas desamortizaciones  
Además de ser el primer inspector de los bosques patrimonio de la Corona, Agustín
Pascual (1818-1884) se empeñó y logró poner en marcha una Administración Forestal de
la nación, con una Escuela de Montes y un Cuerpo de Ingenieros cualificado y
dispuesto a frenar el regresivo estado en que se encontraban los bosques ibéricos en
el siglo XIX.  Poco o nada conocido por los ciudadanos e, incluso, en el sector del
que fue impulsor, la Real Academia de Ingeniería ha querido rendirle un homenaje que
tendrá lugar en Madrid y Segovia, los días 23 y 24 de abril. 
El Monte de Valsaín, la Casa de Campo, los Montes del Pardo y otros tesoros
medioambientales de nuestro país son espacios naturales emblemáticos y muy
apreciados que tal vez no hubieran sobrevivido hasta nuestros días de no haber
triunfado las tesis conservacionistas del ilustre madrileño Agustín Pascual, a quien
la RAI rescata ahora del olvido. Al pasear plácidamente por muchos de estos parajes
pocos conocen la dura batalla que Pascual y sus seguidores tuvieron que librar, en
el siglo XIX, para impedir su arrasamiento total.
  a.. Pascual defendía que la riqueza forestal gana más si es administrada por el
Estado que por los particulares, iniciando desde el Ministerio de Fomento una
larga pugna frente al de Hacienda 
  a.. Este  último pretendía a toda costa que los montes públicos pasaran a manos
privadas, siguiendo las directrices de la Ley Desamortizadora de Madoz (1855)
Tras fundar, junto con Bernardo de Torres, la Escuela de Montes de Villaviciosa de
Odón, y el Cuerpo de Ingenieros de Montes, Agustín Pascual organizó desde allí la
defensa de lo que aún quedaba de los montes y bosques ibéricos. A mediados del silgo
XIX ya habían desaparecido cuatro millones de hectáreas de masa arbolada, pero aún
quedaban 12.500.000 hectáreas de montes públicos. El objetivo desamortizador era
poner esta superficie en manos privadas. Las argumentaciones de Pascual convencieron
al legislativo de que el interés privado no aseguraría la mejora y conservación de
los montes: si se decretaba su venta, la producción de siglos que caracteriza a la
gran masa de vegetales arbóreos no tenía plenas garantías de perpetuidad. Pascual
insistió: las tenía en manos de dueños imperecederos, como el Estado. Y consiguió
que, al lado de la regla general, los legisladores pusieran la excepción. 
Fue el primer inspector de los Reales Bosques
Pensionado por la Casa Real Pascual, este insigne madrileño estudió en la Escuela de
Bosques y Economía Rural de Tharand, en Sajonia (Alemania) de 1843 a 1845  y a su
vuelta fue nombrado inspector de los bosques  patrimonio de la Corona (Casa de
Campo, El Pardo, Valsaín, Cuelgamuros y otros).  Alma científica de la creación de
la Escuela de Montes en Villaviciosa de Odón (1846), de la que fue cofundador, se
ocupa allí del contenido doctrinal de los estudios y la enseñanza de la “Ciencia de
Montes”. Posteriormente la Escuela se trasladaría a El Escorial y, a principios del
pasado siglo, se estableció en Madrid.
Don Agustín Pascual fue el introductor de la Dasonomía en España, es decir, los
principios científicos de la conservación, cultivo y aprovechamiento de los montes.
Llevado de un profundo respeto por la Naturaleza propuso -en lo que andando el
tiempo serían las Instrucciones de ordenación de montes:
· Que las especies de plantas leñosas a introducir en el monte fueran las
espontáneas de la región. 
· También que según las especies, la localidad donde se encuentren y el fin
para el que se necesiten determinan la elección del método de corta. 
· Y, por primera vez en nuestro país, que el aprovechamiento de los bosques
debe hacerse atendiendo al concepto de renta mantenida y constante. 
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